Descripción
Mientras por el Occidente europeo se propagaban con entusiasmo los motivos de las Danzae de la Muerte, España en cierto modo no participó en esta actitud común. Exceptuemos Ba Danza General, que viene a ser una imitación de las celebradas danzas macabras, y cuya datación habría que fijarla a fines del siglo XIV, primeros del XV. Esta, posteriormente, fue refundida y ampliada en la Danza de la Muerte, de la que contamos solamente la edición de Sevilla de 1520, la cual, por su rareza, sería reeditada por Amador de los Ríos en su HiUoolria Criticia & la Literatura Española. Algo parecido sucede en el NE. de la Península, en Cataluña, donde registramos la traducción de Miguel Carbonell, archivero real, de la Danza Macabra francesa al catalán y una continuación que hizo el propio Carbonell en 1497.